miércoles, 11 de diciembre de 2013

Columna

Péndulo político
Por: Emiliano Mateo Carrillo Carrasco

Jóvenes: Ante el reto de su rol político, social y económico  de un Siglo XXI, globalizado y un estado comercial.

En los últimos 25 años, millones de jóvenes en el país y el Estado, a quienes el discurso oficial les ofreció un futuro luminoso, vieron destrozados esos sueños. La crisis económica y la ausencia de políticas públicas eficaces para atender la problemática de este segmento de la población les dejaron sólo cuatro opciones: Laborar en la economía informal, emigrar a Estados Unidos, mantenerse en el desempleo o subempleo, o dedicarse a la delincuencia, como válvulas de escape  de la ineficiencia del estado mexicano incapaz de generar alternativas de bienestar social y de calidad de vida; el nivel de pobreza y marginación que sufre el pueblo de México de 112 millones de estos son jóvenes de 16 a 35 años con un gran potencial de capital humano , la desocupación brutal que soportamos y que a Dios gracias, se encubre algo y soluciona en parte, al comercio informal donde viven de ese comercio, más de  catorce millones de mexicanos que de otra manera se contabilizarían como desocupados, engrosando las filas de la delincuencia organizada que también fomenta el gobierno, porque en vez de destinar los miles de millones de pesos que destina a la compra de armas, equipos y pagos a los policías para la represión, se deberían invertir en la creación de fuentes de trabajo, políticas de prevención y políticas públicas dirigidas a este segmento.

Pero no, este no es camino para enriquecer a los políticos, funcionarios y empresarios cómplices de ellos; para que no se note la tragedia en los niveles educativos y entre los jóvenes que se incrementan y afilian al numeroso grupo de NINIS que suman,  más de ocho millones de mexicanos, pero eso sí, el gobierno con los bancos y banqueros salvan a éstos, previos cochupos y negocios, para incrementar la miseria generalizada y dejarnos deudas eternas; pero no somos capaces de salvar a los jóvenes que están en la marginación y la miseria.

Dónde quedó la reforma laboral que arrancó justo en el inicio del gobierno .Y si los datos macro fueron un desastre en el año, los microeconómicos, por supuesto, siguieron esa ruta.

Sobre todo en los primeros seis meses, las empresas, de todos los tamaños, vivieron un auténtico vía crucis, sin créditos de capitalización flexibles, intereses usureros incapaces  de poder pagar ante una voraz contracción económica, toda la estructura diseñada a la macroeconomía que  se ha comido a medianos comercios y pequeños; un claro ejemplo las instituciones públicas ,centros comerciales, encaminados al control del comercio  en base a los vales de despensa que es obligado al burócrata u obrero  comprar  en estos centros comerciales, causando cautivos obligados por estas políticas de monopolios (no fluye el dinero, sino se concentra en base al consumo obligado).

Acostumbradas a ganar, supieron lo que es tener pérdidas cuantiosas, o ver reducidas sus utilidades al mínimo, ante una nueva visión de que los paraísos fiscales no serían posibles, la presión de grandes capitales acostumbrados a obtener utilidades cuantiosas  a cambio de obreros pobres. La restauración del PRI en la conducción de los destinos del país, después de doce años de sufrimientos diversos, por haber sido dejado por el PAN en condición de opositor, con todas las desventajas, pérdidas políticas, económicas y de espacios de poder. Con habilidad y recursos económicos pudo desplazar a los priistas que cogobernaron al país con Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón (EMPLEADOS DE LA TRIBU FINANCIERA MACROECONOMICA). No obstante, la combinación de una serie de factores adversos impensados en su campaña electoral le impidió arrasar en las elecciones, como muchos lo auguraban.

Otras reformas fueron tomadas como perjudiciales por los partidos y organizaciones de izquierda, como es el caso de la energética; y en el caso de la educativa, la disidencia magisterial agrupada en la CNTE expresó y expresa su rechazo mediante la vía de hechos, con actos de verdadera provocación y perjudiciales para el comercio y vecinos de las zonas donde efectúan “plantones”, marchas y cierres de calles. La conclusión la terminación del pacto  por México, ante situaciones de poder y de pertinencia  de la Nación, donde el eje de poder es la modificación delo articulo 27 y 28  de nuestra constitución.

El gobierno del ejecutivo se suman dos graves problemas sociales heredados de Felipe Calderón: el escaso dinamismo de la economía, que se traduce en la cancelación de las posibilidades de generar empleos, producción e ingresos para los trabajadores; y la inseguridad pública, generada por una delincuencia organizada con presencia que se expande en la misma medida que la violencia criminal que la caracteriza. Las reformas llamadas estructurales como acción de desarrollo, de bienestar, del estado mexicano, donde  si no hay reformas no hay desarrollo.

Tiene muy buenas intenciones de pasar a la historia como un reformador que intenta sentar bases para el futuro, el problema es el presente ante crisis desde 2008, y la continuidad de reglas impuestas por la tribu financiera ante su modelo económico neoliberal. La actividad económica global, en especial la de Estados Unidos –que es sumamente frágil por la ruptura ideológica y política de su clase gobernante y la montaña de deudas que acumula para rescatar al capital bancario-financiero y satisfacer su avaricia–, que nuevamente se desacelera, puede asestar un varapalo a la también alicaída economía mexicana. En tal circunstancia, si los emberrinchados plutócratas mexicanos –y extranjeros, como los mineros– consuman su amenaza, causarían una depresión: se cumpliría su profecía. En un ambiente social y político tan caldeado, como el que atenaza a México (asolado por el crimen, la impunidad, la corrupción rampante, la división política y entidades fallidas, como Michoacán), la declaración de guerra de la elite económica al gobierno federal podría precipitar una catástrofe.

El modelo económico neoliberal ante un estado sujeto al comercio como eje de control de la tribu global. Entre los fenómenos de la erosión de la soberanía Estatal. En el discurso en torno al concepto de la globalización, la teología política-que había actuado como un marco teórico a la hegemonía del Estado moderno segundo cd modelo de Westfalia-parece dar paso a una teología económica distinta: en el contexto actual de una economía globalizada. Además, la crisis económica y financiera de 2008, la política y la legislación están experimentando una transformación decisiva ahora claro para todos: los valores de referencia no parecen ser los indicados por la Constitución, pero tanto se convierten en los objetivos económicos y financieros relacionados, de vez en cuando, la reducción de la propagación, en busca de la triple A, a la adoración del producto interno bruto y el crecimiento, la reducción del gasto y la deuda pública.

Las políticas clásicas son ya caducas y están fallando inclusive en los modelos económicos en donde fueron inventadas, como el caso del país más poderoso del planeta, cuya economía va que vuela a la bancarrota, lo ideal de nuestro partido en el gobierno por lo menos que se puede hacer es idear, imaginar nuevos caminos hacia lo que llamaría una “economía de la serenidad o más bien de reencuentro de bienestar que permita establecer el verdadero rol del Estado como eje de desarrollo interno” (no estoy pensando en una economía planificada, que ha mostrado hasta el hartazgo su falta de realismo), en la cual haya armonía y equilibrio – serenidad – entre el Capital y el Trabajo.