jueves, 23 de junio de 2016

Algo más que palabras

Drogas y armas; el gran peligro actual

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor 
Cada día la humanidad cosecha más y nuevos peligros. Si las drogas ilícitas continúan siendo un efervescente riesgo para la salud de los humanos, también la multitud de violencias y conflictos nos están dejando sin aire para poder vivir. Nos lo recordaba hace unos días, Stephen O´Brien, coordinador humanitario de Naciones Unidas, al evaluar el devastador impacto de seis años de conflicto en Siria, afirmando que la expectativa de vida en ese país había descendido veinte años. De nada sirven los avances científicos y tecnológicos, si luego el clima generado entre nosotros es destructivo. Tanto las armas como las drogas deben seguir estando controladas. Y en este sentido, mal que nos pese, todos, sin exclusión alguna, tenemos un papel que desempeñar para protegernos, sobre todo a los más jóvenes y personas vulnerables, de las sustancias peligrosas, pero también de las atmósferas de odios y venganzas que sólo conducen a aprovecharnos, en cualquier momento, para perjudicar a los demás. Hoy por hoy, la necedad nos puede, y así, fabricamos más armas que nunca, o mostramos nuestra indiferencia ante unas alarmantes estadísticas, que nos muestran que cada año mueren por sobredosis vidas humanas que podrían haberse prevenido y salvado.

Drogas y armas son el gran peligro actual. Lo sabemos pero hacemos bien poco para que cesen. Hay una estrecha relación entre las sustancias ilícitas y la violencia, la corrupción y el terrorismo, entre los traficantes de drogas y las redes delictivas  involucradas en el contrabando de todo tipo de artefactos, los secuestros, la trata de personas y otros delitos. Es cierto que ningún país puede actuar por sí mismo, tampoco ninguna persona por sí misma puede ganar la batalla, pero es cuestión de unidad, de que todos participemos en darnos una vida, con otros ambientes más regenerados, menos corrompidos. Por ello, entiendo que hay que poner en valor la grandeza de toda existencia humana, desde su inicio hasta su término. Por desgracia, este alarmante panorama, en lugar de disminuir, va creciendo, y lo peor es que nos vamos acostumbrando a convivir con agresores que te despojan hasta de la misma dignidad humana. De ahí, que cada día, tengamos más personas débiles e indefensas, que optan por caminos fáciles, pero oscuros, pues sus vidas acaban siendo controladas por las adicciones.

Ciertamente, el uso indebido de drogas causa angustia y tormento a los afectados y a sus seres queridos, pero también destruye la estructura del ser humano, de la familia y de las sociedad. Con las armas pasa lo mismo, es uno de los negocios más fuertes en este momento. Si en verdad quisiéramos la paz, reduciríamos los almacenes  armamentísticos, e invertiríamos más en educación, en salud, en proteger el planeta, en la construcción de sociedades más armónicas con su diversidad, que es lo verdaderamente enriquecedor. No hay mejor manera de huir de los peligros, que custodiar otros horizontes, como es la alegría de vivir, la confianza en el día a día, o la relación de donación y gratuidad que nos injertemos unos en otros. Ahí radica la clave, en la esperanza de ser para el otro, lo que aspiramos a que sean con nosotros. Soy de los que pienso, en consecuencia, que más que hacer justicia, hay que dar vida, con lo que esto supone de que las mismas penas tengan como finalidad fundamental la reeducación del delincuente.


Sí el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad impresa en cada alma; las adicciones son también una capitulación a los programas de salud pública. Sabemos que las oportunidades de trabajo, el fomento del deporte, la vida sana; son una vía para prevenir las dependencias. De igual modo acontece, cuando el diálogo sincero toma posiciones y se implica en la solución de los conflictos, se favorece el respeto de todo ciudadano y la consideración hacia su modo de cohabitar y de convivir. En este sentido, nos alegra enormemente que la Agencia de la ONU para los refugiados y la presidencia de Colombia acaben de acordar fortalecer la participación de los refugiados como víctimas del conflicto en el proceso de construcción de la paz. Por tanto, es una buena noticia para el mundo que se den las condiciones para un reencuentro con el país, sus tradiciones y sus familias. Al fin y al cabo, la felicidad del ser humano mana de esa concurrencia activada por la suma de conciliaciones reconciliadas. En suma, que no podemos vivir sin concordia. 

martes, 21 de junio de 2016

Castigo a funcionarios corruptos e inhibir el mal uso de recursos públicos, logros de ley anticorrupción: Cambranis

  • Reconoció como avances el fortalecimiento de la Auditoría Superior de la Federación y la vigilancia en tiempo real de los recursos federales que ejercen estados y municipios 


Ciudad de México. La posibilidad de castigar a funcionarios corruptos e impedir que los gobiernos estatales y municipales hagan mal uso del dinero público, son dos de los grandes aciertos que el diputado federal Enrique Cambranis Torres destacó en el paquete de leyes secundarias del Sistema Nacional Anticorrupción, aprobadas durante el período extraordinario de sesiones de esta semana.

Cambranis Torres calificó como positivas las nuevas atribuciones de la Auditoría Superior de la Federación para vigilar y fiscalizar los recursos transferidos a estados y municipios, así como la deuda que contratan, permitiendo auditorías en tiempo real y no a posteriori como establecía la ley, lo que daba un amplio margen a la discrecionalidad de los gobiernos municipales y estatales.

Ahora, quien desvíe recursos públicos o no compruebe su destino será castigado oportunamente, indicó el legislador panista y confió en que el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción cuenta con los instrumentos necesarios para combatir efectivamente los actos de corrupción.

Cambranis Torres apostó por la construcción de gobiernos honestos y eficientes, por una cultura de legalidad y transparencia, donde los servidores públicos trabajen para lograr beneficios directos para la sociedad


No obstante, consideró que el Poder Legislativo tendrá que mantener una actitud vigilante para garantizar que las nuevas leyes sean aplicadas de forma correcta para llevar a castigo a todos aquellos funcionarios que abusaron de su poder y cayeron en actos de corrupción en contra de los intereses de la sociedad.

Compartiendo diálogos conmigo mismo

El rostro de Dios es un rastro de amor

I.- ¡VEN, SEÑOR!
Hoy más que nunca necesitamos despertar,
es tan fuerte el congoja de las noches,
que hemos de reanimarnos con el verso
de los ángeles, para poder discernir
los caminos y hallar la paz en los días,
en nuestra conciencia tantas veces eclipsada.

Todo parece estar poseído por la maldad,
dominado por los falsos dioses, endemoniado,
forzado por tanta rigidez doctrinal, maldito,
pero hemos de negarnos a caer en sus trampas;
rechacemos por siempre las sendas de los hombres,
abrámonos a Dios para siempre en su bondad.

Esta mundanidad que nos acorrala como tormento,
nos está dejando sin ánimo para poder sentir,
lo que nos impide concertar la mente a la acción,
e injertar la fuerza del corazón al pensamiento,
pues aquel que piensa tampoco se deja engañar,
que si el engaño ahorca, el desengaño ahoga.

Son tantas las seducciones vertidas a diario,
tantos los egoísmos cultivados en abrazos,
tantas las codicias cautivas del ser humano,
tantos los narcisismos sujetos a uno mismo,
que pido a Dios nos ayude a reencontrarnos,
a ser nosotros, un alma que ansíe: ¡ven, Señor!.

II.- ¡SOMOS TU FRUTO!
Dulce Jesús, tú que fuiste hombre
de gestos, más que de gestas,
que te dejaste crucificar para redimirnos,
injértanos de paciencia para que esta vida
de gemidos, se perfume de tu amor,
y podamos respirar el incienso de los clavos.

Sabemos que el rostro de Dios es un rastro
redentor, de infinita misericordia,
que permanece en nosotros
a la espera de nuestra llamada,
que se desvive por cada uno, como fuente
de esperanza, como manantial de luz.

Perdónanos si no te llevamos dentro,
auxílianos en todo momento, 
propicia nuestro encuentro con el Padre,
despéjanos la puerta del cielo, claréanosla, 
para percibir el infinito amor del Creador,
donado en gratuidad, a pesar de nuestros pesares.

Aparta de nosotros la afrenta de este ahogo;
vos, Señor, el plenamente encarnado,
decaído en la Cruz, pero glorificado después,
pues nuestras llagas son tus llagas,
nuestros dolores son tus dolores,
y tu gloria es nuestra gloria: ¡somos tu fruto!



Víctor Corcoba Herrero

jueves, 16 de junio de 2016

Realiza Protección Civil y Bomberos exhibición de prevención y cómo actuar en caso de fuga de gas


Por indicaciones del Presidente Municipal, Arq. Ramón Montalvo Hernández, personal de Protección Civil y Bomberos de Valle de Chalco, Estado de México a cargo del Director General, Pablo González Carrillo, llevó a cabo, una exhibición de prevención para instruir a los vecinos de las Colonias Darío Martínez I y II sección sobre las medidas necesarias para realizar el cierre efectivo de válvula de un tanque con fuga de gas y fuego, a fin de evitar riesgos.

Varias personas fueron participes al evento, que tuvo como objetivo dar las precauciones necesarias para llevar a cabo esta acción que, sin duda alguna, los presentes consideraron una información muy útil para salvar vidas y evitar tragedias. Y es que por parte del alcalde y Director de mencionada dirección se están conformando brigadas de Protección Civil en las colonias para que vecinos estén alertas en cuestiones de emergencia.

Un dato muy importante por mencionar es que en Valle de Chalco la mayoría de los incendios ha sido provocado por tanques de gas, razón la cual, se llevaran a cabo más acciones de este tipo en diversas colonias del municipio, con el objetivo de brindar las instrucciones necesarias para su prevención.

martes, 14 de junio de 2016

Buscan erradicar el trabajo infantil

  • Gobierno y sociedad tienen que sumar esfuerzos para erradicar este problema que afecta a 2 millones 500 mil niños en México  



Ciudad de México. Educación de calidad, formación académica y trabajo bien remunerado son el círculo virtuoso que se debe construir para lograr erradicar el trabajo infantil, aseguró Jesús Padilla Zenteno, presidente de COPARMEX-CDMX, durante la conmemoración por el Día Mundial para Combatir el Trabajo Infantil

En compañía de Amalia García, secretaria del Trabajo del gobierno local y Thomas Wising Pfeiffer, director de la Oficina de Países de la OIT para México y Cuba, Padilla Zenteno refrendó el compromiso de los empresarios capitalinos para transformar la realidad de las nuevas generaciones.

El dirigente empresarial recordó que más de 2 millones 500 mil niños mexicanos participan en labores económicas y ello responde en muchas ocasiones a las condiciones precarias en que viven sus familias; más allá de los casos donde los niños son víctimas de explotación laboral por parte de organizaciones criminales, Padilla Zenteno consideró que desde el sector empresarial pueden apoyar creando bolsas de trabajo para integrar a familias en situación vulnerable.

En sentido similar, Thomas Wising Pfeiffer explicó que el 60% de los niños que trabajan lo hacen dentro del ámbito familiar, por lo cual se tendrían que generar medidas alternativas y concretas para apoyar a esas familias con escuelas de tiempo completo, guarderías cercanas a los centros laborales y oportunidades de empleo adecuado.

Por su parte, el Presidente de Coparmex-CDMX, Jesús Padilla, adelantó que mantienen comunicación cercana con la secretaria del Trabajo del Distrito Federal, Amalia García, para que una vez identificadas las familias vulnerables por la Secretaría del Trabajo, desde la organización que él preside podrán estructurar programas de apoyo laboral o becas con sus agremiados.

"Necesitamos sumar. Lograr que el sector empresarial construya mejores condiciones para impedir que los niños participen en actividades económicas, los legisladores deben crear mejores leyes para inhibir la explotación infantil y el gobierno tiene la obligación de vigilar que esas buenas leyes se cumplan", afirmó Padilla Zenteno.


Respecto al 40% de niños incorporados a actividades económicas fuera de su ámbito familiar, los asistentes coincidieron en que debe caer todo el peso de la ley sobre quienes atenten contra el derecho de los niños a recibir una vida digna, alejada de labores inadecuadas a su edad.

Algo más que palabras

La búsqueda de espacios más armoniosos

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor
Estoy convencido de que el ser humano, cuando se deja llevar por su interior, busca lo armónico, la conciliación, el acercamiento de unos para con otros. Desde luego, una vez globalizados como especie, tan importante como el pan de cada día es vivir en una sociedad libre y democrática, en la que todos, sin exclusión alguna, podamos vivir abrazados por la concordia y con iguales posibilidades. Indudablemente, tenemos derecho a encontrarnos realizados como personas, a sentirnos seguros y vivos en el espacio que hayamos elegido para vivir. En ocasiones, por razones económicas o por otros motivos personales, hay quienes deciden abandonar su entorno en la búsqueda de nuevos horizontes. Es una cuestión legítima a la que todos tenemos derecho. Otras veces, sin embargo, la huída no es voluntaria; surge por un desastre natural o por un conflicto, para proteger la propia vida. Sin duda, nuestra existencia es el mayor valor. Y así brota el desbordante tema mundial de los refugiados, como consecuencia de la complicada situación que aflige a millones de ciudadanos de todo el orbe, obligados a dejar sus raíces, por esa falta de paz que todos requerimos para vivir.

Hace tiempo que debiéramos haber reflexionado sobre esto, máxime en un mundo de mutua interdependencia e interacción a nivel global, en el que proliferan tantos intereses, lo que genera un cúmulo de peligros y contiendas sin precedentes en nuestra historia. Ahora bien, teniendo en cuenta que nunca es tarde para rectificar, se me ocurre pensar que hay que mundializar las acciones en todo el planetario. Ya, en su tiempo, como una expresión de solidaridad con África, continente que alberga a la mayoría de los refugiados del mundo, la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptó una resolución el 4 de diciembre del año 2000, en la que declaraba el 20 de junio como Día Mundial del Refugiado, haciéndolo coincidir con el aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, concebido en parte, durante ese tiempo, para dar respuesta a los problemas de muchos refugiados de la Segunda Guerra Mundial que todavía estaban dispersos por Europa. A mi juicio, por consiguiente, hemos de avanzar en la reconstrucción de espacios justos y democráticos.  El rechazo, la exclusión, el comercio y el trabajo esclavo, la discriminación, se contraponen a la armonía que requerimos como algo innato. Esta es la gran apuesta; otra cultura más comprensiva, más acogedora, que no piense únicamente en su mero crecimiento económico.

De nada van a servir las celebraciones, como puede ser la del Día Mundial del Refugiado, sino ayudamos a vivir de otra manera, con una corrección de actitudes más compasivas, más de reencuentro con nuestros semejantes: recordemos el espíritu de humanidad que nos es común, con un cambio de comportamiento real hacia el mundo migrante. En tiempos como los actuales, también es esencial que los gobiernos de todo el mundo, unidos con su ciudadanía, renueven su compromiso de brindar refugio y seguridad a aquellos que lo han perdido todo como consecuencia de esta atmósfera enfermiza, que todo lo lleva hasta el extremo de los absurdos enfrentamientos. Es una lástima, que prolifere tanta discordia, sabiendo que históricamente cualquier contienda es destructora, y que el ser humano lo que requiere, más que colección de cosas y riquezas, es sentirse bien junto a los suyos, engrandecerse con la humanidad, sentirse vinculado a ella. Al igual que la vida no merece vivirla a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en clemente avenencia, si no hay un equilibrio nativo entre ellos y si no experimentan un acatamiento originario el uno por el otro,  lo mismo sucede entre culturas, precisan hermanarse, convivir, sentirse solidarias entre unas y otras.

En todo caso, considero un signo positivo que la Unión Europea y sus Estados miembros intensifiquen sus esfuerzos para establecer una política migratoria europea eficaz, segura y humanitaria. En este sentido, nos consta que apoya la respuesta a las necesidades urgentes de los refugiados sirios a través de la asistencia a los organismos de la ONU, el Líbano, Jordania y Turquía. También proporciona ayuda humanitaria a los migrantes en la ruta de los Balcanes occidentales. Además de intentar salvar vidas de migrantes en el mar, igualmente se han intensificado las investigaciones sobre la financiación en los casos de tráfico de migrantes, mediante sistemas de cooperación e intercambio de datos. De igual modo, se han reforzado las fronteras exteriores de la Unión Europea, bajo las vertientes de la solidaridad y la responsabilidad. De todas maneras, hemos de reconocer que el creciente número de desplazados nos supera, a pesar de que los organismos internacionales continúen proporcionando asistencia vital, todavía se levantan muchas barreras infranqueables. Pienso que falta ese espíritu político de unidad y unión sincero, o si quieren esa actitud social de ir al fondo de la cuestión, afrontando los desequilibrios socioeconómicos y la globalización sin reglas, que están a mi juicio entre las causas de las migraciones, en las que las personas migrantes, no son tanto protagonistas, como víctimas de una sinrazón y de un mercadeo de sus vidas.

No olvidemos que todos nos merecemos espacios armónicos, y esto lo da, la cultura del alma, del interior de las personas. A veces, me pregunto: ¿Por qué los migrantes tienen que ser descartados de estas áreas de desarrollo pacíficas?. Si en verdad todos nos merecemos vivir dignamente, hagamos lo posible por acompañar con paciencia a tantas personas marginadas del sistema; de un sistema, por cierto, injusto e inhumano a más no poder. Salgamos de las bellas palabras a la acción. Veo que no basta la simple tolerancia, sí esa que respeta la diversidad, que está muy bien, pero además se precisa menos actitud defensiva y recelosa, y más acción conjunta para buscar soluciones desinteresadas a este fomento de la marginalidad que nos deja sin corazón. La marginación cohabita porque interesa a algunos sectores pudientes, cuando menos para tener dominación sobre algunos. El ser humano tiene que orientarse a vivir su propia humanidad, lo que supone la creación de un mundo mejor redistribuido. Sólo así podrá espigar la armonía, a través de los gestos de fraternidad. Podrá decir algún lector que esto es utópico. Quizás tenga razón, pero es desde la ilusión como se dan pasos. Yo, como decía el inolvidable escritor colombiano Gabriel García Márquez, aún creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra.  Cuando menos, por pura conciencia, estamos obligados a que sea así.


No cabe duda, que la dignificación de las culturas no está en los criterios de productividad y eficiencia,  de pertenencia a una etnia, clase social o religión, sino en que cada ser humano se merece, por si mismo, esa superficie armoniosa para recrearse y crecerse. Pensemos, que casi siempre por nuestra culpa, los refugiados huyen porque no tienen otra opción, pero nosotros sí que tenemos la opción de al menos socorrerles y ofrecerles nuestro cariño. Ellos, que se han visto privados de sus raíces, de sus hogares, jamás han de verse privados de un porvenir en calma. Ayudémosles, para empezar, a rehacer un nuevo hogar que, sin amigos, es como poseer un cuerpo sin alma.