jueves, 24 de junio de 2021

Firman Senado-PNUD convenio para impulsar investigación científica y generar conocimiento

A fin de fortalecer el papel del Pode Legislativo en el cumplimiento de la Agenda 2030, senadoras y senadores de la República firmaron un Convenio General de Colaboración con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

 

El acuerdo fue firmado por la senadora Nancy de la Sierra Arámburo, presidenta de la Comisión Especial para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030 en México; el senador Miguel Ángel Osorio Chong, presidente del Instituto Belisario Domínguez; y Lorenzo Jiménez de Luis, representante residente del PNUD en México.

 

Con dicha firma, en el Senado se podrán llevar a cabo proyectos conjuntos e investigación científica para la generación de conocimientos útiles en deliberación parlamentaria; así como la celebración de eventos, foros y seminarios para el análisis y discusión de temas vinculados a la Agenda 2030. 

 

De igual forma, se diseñará e implementará un diplomado sobre la Agenda, para el fortalecimiento de las capacitaciones institucionales del Senado de la República y de los congresos locales interesados en emprender una estrategia de vinculación.

 

Al respecto, la senadora Nancy De la Sierra Arámburo aseguró que la suma de voluntades que se expresan a través de este acto, son fundamentales para dar pasos significativos en la transición de un México más sostenible.

 

Nos permitirá emprender acciones para buscar prioridades legislativas en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, destacó, así como el fortalecimiento de la labor legislativa, para dirigirla hacía las líneas de acción que este convenio comprende.

 

Nancy de la Sierra refirió qué, debido a los efectos negativos que se produjeron por la crisis sanitaria, en 2021, México retrocedió 11 lugares respecto al informe del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020, al pasar del lugar 69 al 80.

 

Es por ello, puntualizó, urge buscar soluciones e impulsar legislaciones, planes y políticas alineados a la Agenda 2030, para transitar a modelos de producción sostenible que coloquen a la persona en el centro de las políticas públicas, generen desarrollo y velen por el cuidado del medio ambiente.

 

En tanto, el senador Miguel Ángel Osorio Chong destacó que, debido a los efectos ocasionados por la pandemia, México se alejó del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, por lo que se requieren acciones urgentes y un esfuerzo común.

 

Refirió que la esperanza en México bajó entre uno y cinco años, la recesión económica provocó el cierre de casi un millón de negocios y la pérdida de casi 12 millones de empleos, además de que 10 millones de personas cayeron en la pobreza y que los efectos dispares que tiene en las mujeres y la violencia de género.

 

También subrayó que es necesario robustecer el sistema de salud, atender la pobreza desde un enfoque de largo plazo, reencausar la lucha hacía la igualdad de género y lograr una recuperación sostenible, ya que, de acuerdo con el PNUD, indicó, se podrían perder hasta dos décadas de desarrollo y progreso.

 

Por su parte, el senador Miguel Ángel Mancera Espinosa manifestó que las y los legisladores tienen la obligación de incluir en sus agendas todos los planteamientos de desarrollo que desde Naciones Unidas surgen, y en este sentido, destacó, los Grupos Parlamentarios se encuentran en esa línea.

 

Cada uno de nuestros planteamientos e iniciativas van acompañando estas tareas, dijo, pues todos estamos comprometidos efecto de alcanzar el mayor rango de avance en el cumplimiento de la Agenda. 

 

La senadora de Morena, Rocío Adriana Abreu Artiñano, expresó que existe un problema con la implementación de la legislación, ya que “de nada sirve que la ciudadanía denuncie y colabore con la protección del medio ambiente, si a final de cuentas no se les da seguimiento a dichas denuncias”.

 

El representante residente del PNUD en México, Lorenzo Jiménez de Luis, advirtió que de acuerdo con el Informe Regional de Desarrollo Humano 2021, en Latinoamérica persiste los problemas estructurales como la desigualdad, baja productividad, inseguridad y credibilidad institucional generalizada.

 

Se trata, apuntó,  de  problemas muy serios que se han exacerbado con la emergencia sanitaria y han multiplicado los efectos devastadores de la pandemia.

Alejandra Rabasa Salinas, presidenta del Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre Biodiversidad y Ambiente, señaló que la reactivación después de la pandemia debe incluir una regulación que desligue el crecimiento económico con el uso no sustentable de los recursos naturales e impulse sectores más limpios en materia de energía, movilidad y transporte.

Algo más que palabras

El hoy se nos va y el mañana nos tortura

 

“Cada día son más las personas excluidas y marginadas, que se encuentran sin trabajo, sin horizontes, sin salida alguna”.

                              

Nos movemos encadenados en mil historias, mientras el porvenir nos atormenta y el hoy se nos escapa. Son muchas las preocupaciones que nos acorralan. Si las fronteras se utilizan cada vez más para permitir la tortura y otras formas de trato cruel, degradante e inhumano, también los espacios abiertos tienen que ayudarnos a entendernos, no a enfrentarnos, como viene sucediendo. El respeto es esencial, puesto que la paz no conoce barreras. Tampoco podemos continuar mortificándonos unos a otros, con divisiones absurdas. Quizás tengamos que reforzar los vínculos de responsabilidad, activar la mente en acciones que nos fraternicen y poner más corazón en los quehaceres diarios. La autenticidad del ser, además, nos ayuda a entrar en diálogo. Ser más transparentes, nos hace sentirnos seguros en un planeta que es de todos y de nadie en particular. Desterremos, por consiguiente, los espíritus voraces de vidas, los aires de la crueldad en los ataques permanentes; así como la falta de consideración hacia los derechos humanos.

 

En efecto, nos tortura ese incierto destino donde impera la ley del más poderoso. Deberíamos desenmascarar todas sus mentiras. No somos nadie para privar a un ser humano de una vida digna. Desde luego, este monstruoso mal moral nos está dejando sin pulso. Deberíamos pensar y repensar en otros relatos más de encuentro. Todo en esta vida se hace en común. Al igual que la Comisión europeísta acaba de presentar una visión para construir una nueva Unidad Cibernética Conjunta para abordar el número creciente de incidentes graves que afectan a los servicios públicos, a la vida de las empresas y a los ciudadanos en toda la Unión Europa, de igual modo necesitamos otras atmósferas reconciliadoras con los moradores del planeta; máxime en una época de tantas crueldades y miserias, como trabajos inhumanos o de tráficos ilícitos, de explotación y discriminación, de graves dependencias. 

 

Hace tiempo que el presente no lo vivimos como nos pertenece; y, por ende, el futuro tampoco nos entusiasma. Esto es muy grave, gravísimo. Sólo hay que ver la cantidad de personas que se suicidan a diario. No podemos convertir la vida en un trágico sin vivir. A mi juicio, los gobiernos del mundo deberían marcarse el objetivo de elaborar una estrategia nacional integral de prevención de este tipo de trastornos mentales. El fenómeno del abandono nunca será la solución. Uno por uno, nos merecemos sentirnos acompañados por alguien, con una asistencia personalizada y humana. En ocasiones, nos encontramos expuestos a una especie de invasión tecnológica que verdaderamente nos avasalla. Indudablemente, en la cultura de este bienestar material, el sentido de la vida en las situaciones de sufrimiento y limitación, se traduce a menudo en una pérdida de valores. Sólo parece movernos el corrupto interés.

 

En consecuencia, parece esencial hoy en día considerar ese presente como una presencia viva, que debe ayudar a llevar a cabo nuestras propias potencialidades humanas, como individuo y en el contexto social, con vistas a que juntos podamos salvaguardar ese otro cauce trascendental, la realización de la persona en un lugar donde se pueda vivir, con una morada digna y en un ambiente sano. Lamentablemente, cada día son más las personas excluidas y marginadas, que se encuentran sin trabajo, sin horizontes, sin salida alguna. Esto realmente sí que también es un suplicio. La falta de protección social hacia esas gentes, que todo lo soportan y aguantan, tiene que subsanarse. El amanecer próximo pasa por asistirnos unos a otros. La última enseñanza la podemos sustraer de la pandemia, que nos ha mostrado que solo unidos podremos cruzar horizontes y aclarar noches tenebrosas. Por tanto, es fundamental no arruinarnos el futuro, desperdiciando el presente, con  contiendas inútiles que nos disgregan; cuando en realidad, el que más y el que menos, necesita apoyo para caminar. 

               

Víctor CORCOBA HERRERO / Escritor

Avanzan los trabajos del Programa “Regreso Seguro a clases”

 


Valle de Chalco Solidaridad, Estado de México.

Acompañada por padres de familia, profesores y directivos escolares, la licenciada Joahana Arlette Cruz Escamilla, Presidenta Municipal por Ministerio de Ley, realizó un recorrido por la escuela Secundaria Técnica 109 y la primaria Niño Artillero, para verificar los avances en los trabajos que se efectúan con motivo de la próxima reapertura escolar.

“En este regreso a las actividades académicas, esperamos que los chicos regresen a las aulas con las mejores medidas sanitarias”, afirmó la alcadesa.

Algo más que palabras

Una interacción armónica

 

“En todos los rincones del mundo necesitamos mejorar la convivencia”.

 

Hoy, cuando las verdaderas columnas de esta sociedad diversa, se mueve aprisionada por el engaño; resulta fundamental volver a esos rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, factores indispensables para  garantizar una interacción auténtica, que nos lleve a una atmósfera más armónica de la que carecemos actualmente por el planeta. En todos los rincones del mundo necesitamos mejorar la convivencia. Resulta asombroso que la humanidad aún no sepa vivir en paz y tampoco tenga conciencia de la justicia. Por desgracia, continúan los intereses económicos y comerciales, el abecedario de la desconfianza entre nosotros y los estilos tramposos del odio y la venganza, también se han convertido en agentes dominadores. En realidad, prolifera más el apego a las gestas armamentísticas que los gestos de amistad. Deberíamos ser fervientes cultivadores de la tolerancia y de la consideración hacia el análogo. Grande es, en este punto, la función reeducativa de cada cual consigo mismo, para reencontrar entre todos un lenguaje nuevo, más verdadero y sin tantas retóricas e incumplimientos. Reconozco, que mi ideal más apreciado es el de un linaje, que sepa hablarse con el corazón, para que todos podamos vivir en quietud y con similares oportunidades.

 

En efecto, tenemos que fortalecer nuestros propios lazos más próximos, hacer familia en definitiva, sobre la base del respeto a los vínculos y a los ideales de buena vecindad. Naturalmente, hemos de intentar regenerar, con expresiones culturales diversas, los nexos sociales, así como fortalecer los sentimientos de pertenencia, identidad y continuidad de las comunidades. Por consiguiente, si en verdad somos una sociedad del conocimiento, aprendamos a reprendernos y a vivir del arte de respirar unidos y de sonreír como hermanos. Trágicamente, hace tiempo que sufrimos el virus de la indiferencia, de no preocuparnos por nada ni por nadie, y esto nos deja sin ánimo para que pueda prevalecer la vía del diálogo antes que la de la fuerza. Nos interesa, sin duda, buscar otras locuciones más interiores y verdaderas; capaces de reconducirnos hacia otros espacios más éticos, en coherencia con nuestros personales comportamientos. No olvidemos, que es la consideración hacia toda vida, la que nos dignifica y fraterniza. Por otra parte, además, tenemos derecho a disfrutar armónicamente de un ambiente seguro. Las discordancias entre seres pensantes no tienen sentido, hay que tener voluntad del acercamiento común entre unos y otros, conciliando y reconciliando huracanes que nos inventamos para derrumbarnos.

 

Desde luego, para volver a ese original espíritu de concordia, debe entrar en la conciencia de cada ser, por minúsculo que nos parezca, este descubrimiento cooperante de unirse y reunirse, cuando menos para hallarse y descubrirse en los demás, lo necesario que somos. La revelación ahí está, en el modo en que tratamos a los niños, a los ancianos o a las personas con dificultades. Esta sociedad insensible camina enferma y no tendrá sanación, sino cambia de actitud. Tendrá que salir de su personal egoísmo para que pueda entrar en ella, la donación de compenetrarse, que es lo que nos hace verdaderamente humanos. Precisamente, cuando tanto se habla en los debates de todo el orbe, sobre la cohesión social y el desarrollo de una economía fundada en el saber, resulta que todavía no hemos aprendido a escucharnos interiormente para poder distinguir. Ojalá descubramos que, en la madurez moral del discernimiento, está la solución a muchos de los problemas actuales. Quizás tengamos, para ello, que aprender a abrir los brazos del alma, más y mejor, avivar la acogida con los valores de la libertad y del aprecio mutuo, como algo inherente a nuestras cepas de caminantes. Pensemos que, mientras que por la armonía todo se engrandece, por la discordia se empequeñece, hasta los más poderosos imperios. Que lo sepamos.

 

 

Víctor CORCOBA HERRERO / Escritor

viernes, 11 de junio de 2021

Anuncia presidente AMLO dispersión de pensiones para adultos mayores con incremento


Al retomar las giras de trabajo por el país, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que iniciará la dispersión de pensiones a personas adultas mayores con el incremento anunciado el pasado mes de marzo en Oaxaca.

  

“Esta gira es el reinicio de todas las acciones para el bienestar que son muy importantes (…) que se le dé preferencia a la gente humilde. La mejor manera de convertir la teoría en práctica es que se siga ayudando a los adultos mayores con las pensiones, que ya se empiece a preparar la próxima entrega bimestral con el incremento al que nos comprometimos el 21 de marzo en Guelatao, Oaxaca”, instruyó.

 

El jefe del Ejecutivo informó que el apoyo podrá ser solicitado desde los 65 años cumplidos y recordó que en enero de 2024 este incremento alcanzará el doble de lo que reciben actualmente.

 

El secretario de Bienestar, Javier May Rodríguez, expuso que durante 2021 se han entregado las pensiones correspondientes a tres bimestres con una inversión de 71 mil millones de pesos beneficiando a 9 millones 212 mil 612 personas.

 

El presidente sostuvo que se dará continuidad a todos los Programas Integrales de Bienestar para apoyar a niñas y niños con discapacidad, hijos e hijas de madres trabajadoras, estudiantes e instituciones escolares.

 

Asimismo seguirán los programas de apoyo a agricultores, pescadores y pequeños comerciantes para la reactivación de la economía.

 

Durante el evento, el presidente presentó a la arquitecta Pamela López Ruiz, directora general del programa La Escuela es Nuestra encargada de la ejecución de la iniciativa y la dispersión de recursos para optimizar la infraestructura de las escuelas públicas de educación básica en la República, y a Abraham Vázquez Picenos, coordinador nacional del Programa de Becas para el Bienestar ‘Benito Juárez’.

 

Algo más que palabras

La gran reserva soñada

 

“Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos, ha de ser nuestra gran tarea en los próximos años”.

 

Nuestra vida, que es un gran oleaje de vivencias permanente, halla su gran reserva en el azul del manto, reflejo celeste en la tierra, que envuelve más del setenta por ciento del planeta. Casi nada. Verdaderamente, sin el pulso de los océanos no podríamos vivir. Prueba de ello, es que producen al menos el cincuenta por ciento del ciclo viviente, tanto de oxigeno como de biodiversidad y de proteínas. Pensemos que ese incoloro, inodoro e insípido manjar, representa, ya no solo un sostenimiento más, sino también un elemento esencial de nuestra propia poética interna, lo que nos permite renacer siempre y proseguir calmando esa sed de amor que reseca nuestros labios, manteniéndolos vivos en la savia. Custodiar, por tanto, ese territorio oceánico resulta más que imprescindible para poder continuar subsistiendo.

 

 

Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos, ha de ser nuestra gran tarea en los próximos años. Son los pulmones de nuestro planeta, un manantial importante de sonidos que nos purifican por dentro y por fuera. De ahí, la necesidad de trabajar por su mística transparente de donación, libre de extensiones inertes de plástico flotante, que lo único que hacen es destrozarnos ese horizonte de confianza, que todos nos merecemos por propia dignidad humana. Nadie puede truncarnos esta ilusión, ya sea por tierra o por mar. Nos entristece observar esa gran reserva oceánica hundida por nuestro afán contaminante. Por eso, nos alegra el espíritu de esas gentes soñadoras que luchan por los destrozos, que trazan el comienzo esperanzador del Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, extendiéndolo hasta el 2030. No trunquemos su desvelo. Si acaso, sumemos a su solidario compromiso, que lo azul es más inmaculado que lo blanco, que las lágrimas son  más pulcras que las sonrisas y el amor más enérgico que la siembra de terror.

 

 

El mar, la mar galáctica, esa que esconde un sinfín de sensaciones, ha de fundirse en la pureza del verso, propiciando otros abecedarios más del alma que de la tierra. Ellos, que conforman el territorio poblado del agua, absorben alrededor del treinta por ciento del dióxido de carbono producido por nosotros, amortiguando de este modo los impactos del calentamiento global, y que además son clave en el sustento, por lo que requieren de nuestra responsabilidad para frenar el deterioro de la calidad existencial. En cualquier caso, tampoco es de recibo continuar alimentando todos los vicios autodestructivos. Se nos demanda de otros comportamientos más responsables hacia nuestro propio ambiente natural. De no tomar conciencia de aquello que nos acompaña, se pondrá en riesgo la continuidad de nuestro distintivo linaje. Porque, en definitiva, estamos llamados a hacer un uso sensato de las cosas y a reconocer un cambio de actitud en el modelo de desarrollo global.

 

 

Personalmente, detesto este progreso de falsedad y destrucción, que no deja a sus moradores tiempo para crear y menos para recrearse en el buceo vivencial. Si las soluciones para una gestión sostenible de los océanos –según Naciones Unidas- precisan de la aplicación de tecnología ecológica y el uso innovador de recursos marinos; de igual modo, deberíamos desterrar de nosotros ese afán posesivo y consumista, que lo único que hace es esclavizarnos por completo. Desde luego, urge tomar otros hábitos más comprensivos y naturales, dado que es mucho lo que está en juego, para no corromper esa lírica que reviste la tierra con los océanos, y que en cierto sentido representa, parte de esa evocación con la que todos revivimos. Despertemos, pues, que lo que nos da vida es que en cualquier parte tenemos un manantial de poemas (¡que dejen de ser penas ya!) donde saciar el esencia de nuestro ser. No enturbiemos, pues, ese soplo cristalino con nuestras acciones interesadas, vaya que las nubes nos ennegrezcan por siempre. Antes de que esto suceda, regenerémonos madurando en el discernimiento.

 

 

Víctor CORCOBA HERRERO / Escritor